Enfoque e Intereses

La Red de Investigación de Tecnología, Conocimiento y Sociedad surge por el interés compartido en las relaciones complejas y sutiles entre tecnología, conocimiento y sociedad. Estamos interesados en el significado de la tecnología en general, pero con cierto enfoque en las implicaciones específicas de las tecnologías digitales de la vida cotidiana.

Tecnología

A lo largo de la historia, el progreso humano viene determinado por etapas tecnológicas. Las más recientes, por tecnologías digitales. Estas tecnologías específicas se han convertido en agentes de cambio en todos los aspectos de nuestras vidas: doméstico, laboral y público. Los objetos de transmisión captura y muestra de datos digitalizados se han entretejido en nuestra existencia física. Los algoritmos diseñados por el ser humano han aumentando la regulación del flujo de información que moldea nuestras acciones y opiniones.

Siempre hay un imaginario utópico paralelo a las edades tecnológicas, un sentido de amplia transformación de la vida que se susurra con cada nueva “herramienta”. En el origen de las tecnologías digitales de computación, se decía que su misma naturaleza podría expandir las posibilidades de participación y comunicación de los diversos actores, democratizar el conocimiento y las culturas y permitir a los individuos y comunidades ser agentes generativos de la historia.

En un sentido comparativo, ¿cómo evaluamos el origen utópico de esta edad definida por las tecnologías digitales de computación? Si miramos a los contextos predigitales, ¿de qué modo se han conformado estas tecnologías a las aspiraciones originales y las lecturas concretas? Conforme nos movemos hacia una nueva etapa, la llamada cuarta revolución industrial, definida por los big-data, la inteligencia artificial y el internet de las cosas, ¿qué lecciones podemos aprender de las edades previas para adaptarnos y evolucionar?

Conocimiento

La producción cultural y epistémica es parte de nuestras características como especie. Se suele decir que vivimos en la sociedad del conocimiento, como determinante de una era de información post-industrial. Pero de modo general, ¿cuándo la producción cultural y epistémica no ha sido parte integral de una etapa humana? ¿Cuándo no han sido incorporadas estas fuerzas creadoras de sentido social en los medios tecnológicos que han estructurado el desarrollo humano?

Al mismo tiempo, la información se ha convertido en un elemento esencial de la economía digital. Hay realidades materiales e inmateriales de las tecnologías digitales que han cambiado nuestra relación con la producción de información. En etapas anteriores, las tecnologías de la información y la comunicación, el poder centralizado, el conocimiento y la cultura fueron construidos con infraestructura física, como imprentas, estaciones de telecomunicaciones y sistemas de transporte y distribución que únicamente podían costear el estado y las grandes corporaciones. Estaban dominadas de modo cotidiano por quienes ostentaban los recursos económicos, el poder político y las redes culturales de las élites.

En un ideal utópico, las tecnologías digitales fueron vistas como el instrumento que permitía la emergencia de las estructuras de conocimiento inferiores, construidas por el esfuerzo y colaboración de comunidades creadoras de conocimiento, como por ejemplo, talleres, escuelas y asociaciones de interés común. En cada caso, proporcionaban los medios por los cuales el conocimiento personal podía compartirse y transformarse en conocimiento común. De ser receptores de conocimiento, las personas, organizaciones y comunidades se han convertido en creadores de conocimiento.

De modo comparativo, ¿cuáles son las fuerzas epistémicas y culturales subyacentes que conforman la base del conocimiento en las edades tecnológicas? Estas fuerzas culturales y epistémicas, ¿sirven como presuposiciones o como conductores de lo “nuevo” y de sí mismas? En un metanivel, ¿cómo se entretejen estas fuerzas en las pedagogías de lso educadores, en el contenido y prácticas del conocimiento de una era digital en el marco del aprendizaje formal e informal?

Sociedad

De algún modo, las tecnologías siempre han conformado la producción de las sociedades y comunidades. Bajo el paraguas histórico de la globalización, se da casi por supuesto que las tecnologías de la interconexión —modos de transporte, mercados y comunicaciones— desafían crecientemente las funciones centrales de creación de significado y la autoridad institucional de las comunidades y sociedades. La información digital fluye y añade complejidad a la historia, intensifica las interconexiones de los espacios de información, conocimiento y producción cultural, de modo que generan nuevas clases de significados compartidos no territorializados y permiten la creación de nuevas clases de afinidades y relaciones de la vida social global.

En el origen utópico, la misma naturaleza de la tecnología digital ofrecía nuevos sistemas y lógicas de gobierno que podían alterar radicalmente cómo constituimos las comunidades y sociedades. En vez de basarse en principios de centralidad y uniformidad, lo digital podía apoyar el florecimiento de una miríada de culturas, intereses y comunidades de conocimiento.

¿Cómo conforman las edades tecnológicas las normas y valores de las sociedades? ¿Cuáles son los desafíos éticos, las nociones de la buena ciudadanía y los fundamentos ecológicos que sostienen estos imaginarios de creación de comunidades y sociedades?