Tecnologías

¿Cómo entendemos y evaluamos el funcionamiento de las tecnologías digitales?

Durante los últimos 25 años, las tecnologías digitales han llegado a ser factores de cambio característicos en todos los aspectos de nuestra vida doméstica, laboral y pública. Debido a nuestro afán por mantenernos informados a través de los medios de comunicación, de aprender tanto de manera formal como informal, realizar compras u operaciones bancarias, viajar o comunicarnos, las tecnologías digitales están en todas partes. Los equipos son cada vez menos costosos con respecto al poder de la tecnología. Entretanto, hay una batalla en el terreno de la propiedad intelectual entre los programas patentados y a veces cerrados, y los que son abiertos y en ocasiones gratuitos.

¿Cómo entendemos y evaluamos el funcionamiento de estas tecnologías? Para responder esta pregunta, necesitamos acudir a las disciplinas de la computación o informática, la ingeniería de programas, los sistemas de comunicación y la lingüística aplicada. Tenemos que desarrollar y aplicar las herramientas conceptuales de la cibernética, la informática, la sistémica y la teoría de redes distribuidas. ¿Y cómo entendemos sus efectos? Al respecto, podemos considerar el impacto de los nuevos medios de comunicación, los sistemas inteligentes o las interfaces persona-máquina.

Comunidades

¿Cómo se forman las comunidades?

En los albores de la era moderna, las tecnologías de la información y las comunicaciones centralizaban el poder, el conocimiento y la cultura. Estaban construidas con una infraestructura física e industrial pesada: imprentas, estaciones de transmisión y sistemas de transporte y distribución que solo las empresas más grandes o el Estado podían adquirir. Estaban centralizadas y eran impulsadas por economías a gran escala y dominadas en su quehacer cotidiano por quienes tenían recursos económicos, por el poder político y redes culturales elitistas.

Las nuevas tecnologías digitales son gratuitas o baratas, instantáneas y de ámbito mundial. Están descentralizadas y distribuidas. Por eso se afirma que están abiertas y proporcionan un acceso más amplio a los medios de producción y comunicación de significados. Son las bases de una democracia electrónica, un diseño y comunidades de práctica participativos. Permiten el florecimiento de una miríada de culturas, intereses y redes de investigación.

O esta es, por lo menos, una interpretación. Según puntos de vista más lúgubres, agregan una división digital a las viejas brechas de la desigualdad. Nos aturden hasta el punto de la pasividad; someten a vigilancia todos nuestros movimientos e imponen una sumisión sedentaria.

Estudiantes

¿Cómo transforman las tecnologías las relaciones de aprendizaje?

Hay pocas dudas de que el “aprendizaje electrónico” está destinado a ocupar una mayor parte de la experiencia de aprendizaje en escuelas, universidades, en el trabajo y en casa; de hecho, un aprendizaje “extenso y permanente” durante toda la vida. Hoy en día, la tecnología es una preocupación central de la educación, no solo desde el punto de vista de la preparación de los estudiantes para un mundo de trabajo dominado por las computadoras integradas en redes, sino desde la perspectiva de la participación comunitaria y la ciudadanía. Los estudiantes a quienes se excluye de los nuevos espacios de información evidentemente serán personas desfavorecidas económica, social y culturalmente.

En el mejor de los casos, el aprendizaje electrónico es una herramienta de una novedad reconfortante, que transmite un nuevo mensaje pedagógico. Sin embargo, como correctamente señalan los críticos de este aprendizaje, buena parte de lo que sucede con el aprendizaje electrónico es rígido, mecánico e individualizado (un usuario/una pantalla), lo que refleja y reproduce las pedagogías que son, a lo sumo, dudosas, y, en el peor de los casos, regresivas.

Por otra parte, un punto de vista más optimista advierte de la capacidad inherente de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones para transformar las relaciones de aprendizaje. En lugar de ser las depositarias del conocimiento transmitido (planes de estudios, libros de texto, recursos de información), las instituciones de aprendizaje podrían convertirse en lugares donde los maestros y estudiantes desarrollen bancos de conocimientos y donde las aulas tradicionales, dominadas por el discurso del maestro, se sustituyan por un aprendizaje abierto en el que grupos de estudiantes trabajan de manera autónoma y colaborativa en proyectos de investigación, dentro de un entorno estructurado de “administración de contenidos”. A través de estos medios, el papel del estudiante se transforma de consumidor en productor de conocimiento.

Conocimiento

¿Cómo se comparte y transforma el conocimiento?

El mundo avanza hacia una fase a la que vagamente y quizá con demasiada ligereza se conoce como “economía del conocimiento” o “sociedad del conocimiento”. Las tecnologías de la información y las comunicaciones, y sus efectos humanos, desempeñan un papel decisivo en este acontecimiento. Estas tecnologías digitales permiten el surgimiento de nuevas estructuras no jerárquicas de conocimiento, formadas a partir de los esfuerzos colaborativos de comunidades creadoras de conocimiento; por ejemplo, en lugares de trabajo, escuelas y asociaciones de intereses comunes. En cada caso, proporcionan los medios por los que el conocimiento personal se puede compartir y transformar en conocimiento común. De meras receptoras de conocimiento, las personas, organizaciones y comunidades, se convierten en creadoras y publicadoras de conocimiento, lo que invierte —al menos en parte— los flujos epistémicos fundamentales de la modernidad y los reemplaza con una nueva “dialógica” del conocimiento.

Este congreso, la revista, el sello editorial y los medios en línea ofrecen un foro para discutir las relaciones entre la tecnología y la sociedad. Las perspectivas presentadas van desde análisis panorámicos que abordan asuntos mundiales y universales hasta estudios detallados de casos particulares que muestran las aplicaciones localizadas de la tecnología. Las presentaciones y publicaciones del congreso abarcan un amplio espectro, desde perspectivas técnicas o sociales, teóricas o prácticas, que unas veces reflejan un análisis imparcial, mientras que otras indican estrategias de acción interesadas.